Nuevo marco legal en España para la accesibilidad

La Ley 11/2023, de 8 de mayo, que traspone en España la Ley Europea de Accesibilidad, entra en vigor el 28 de junio de 2025.
Esta ley define unos nuevos requisitos de accesibilidad a productos y servicios de uso por parte de la ciudadanía europea.
Esta ley es de obligado cumplimiento para todo tipo de entidades públicas y privadas que ofrezcan productos y servicios de necesidad, empresas de más de 10 empleados o más de 2 millones de euros de facturación anual. También las pequeñas empresas que ofrezcan servicios al sector público o trabajen con subvenciones europeas o estatales.
El incumplimiento puede suponer multas de hasta un millón de euros. 

Esta ley implica que los productos y servicios digitales deben cumplir WCAG 2.1 nivel AA (a través de la norma UNE‑EN 301 549) proporcionando estructuras semánticas, navegación de teclado, textos alternativos, subtítulos, diseño adaptable y el resto de elementos y criterios de accesibilidad definidos en WCAG. En el caso de dispositivos hardware deben cumplir con otras normas de accesibilidad y ergonomía.

¿Qué es la European Accessibility Act?

La European Accessibility Act (EAA) es la directiva europea 2019/882, adoptada en abril de 2019, cuyo objetivo es armonizar los requisitos de accesibilidad en los Estados miembro, eliminando barreras para productos y servicios esenciales.

Aplica a productos y servicios de uso cotidiano, especialmente útiles para personas con discapacidad o personas mayores.
Esto afecta a páginas web, aplicaciones móviles y de escritorio, servicios digitales, dispositivos móviles, electrodomésticos, cajeros automáticos, máquinas expendedoras de billetes y tickets, publicaciones digitales, libros electrónicos y plataformas de e‑commerce.

Plazos clave

Esta ley define los siguientes plazos para cumplir con los criterios de accesibilidad en productos y servicios:
• 28 de junio de 2025: las empresas deben cumplir con la EAA para productos y servicios nuevos.
• 28 de junio de 2030: finaliza el periodo transitorio para productos y servicios existentes europeos.

La importancia de conocer la ley para defender los derechos de las personas con discapacidad

En europa existen normativas y tratados internacionales diseñados para garantizar la igualdad y la inclusión de las personas con discapacidad. Sin embargo, estas herramientas legales son poco efectivas si no se conocen y aplican de manera adecuada.
A pesar de los avances legislativos, la discriminación sigue siendo una barrera cotidiana. Situaciones como la falta de accesibilidad en espacios públicos, la negación de empleo por discapacidad, o el acceso limitado a información en formatos accesibles son ejemplos comunes de vulneración de derechos. Estos actos no solo representan injusticias individuales, sino que perpetúan estructuras de exclusión social.
Según datos recientes, un alto porcentaje de delitos de odio en España están relacionados con la discapacidad. Estos incluyen desde agresiones físicas hasta formas más sutiles de violencia, como el discurso de odio. El impacto emocional y psicológico en las víctimas es grave, resaltando la necesidad de un sistema de apoyo sólido y de acceso efectivo a la justicia.

Herramientas legales para defender nuestros derechos

Dentro del conjunto de normativas y leyes para defender los derechos de las personas con discapacidad encontramos:

• La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad: Este tratado internacional, ratificado por España, es un pilar fundamental en la defensa de derechos. Garantiza igualdad de condiciones, accesibilidad universal, y la autonomía personal de las personas con discapacidad. 

• La Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social: Esta ley consolida normativas previas, promoviendo la igualdad de oportunidades y sancionando la discriminación en ámbitos como el empleo, la educación y el acceso a servicios básicos.

• La Constitución Española: En su artículo 49, establece que los poderes públicos deben garantizar la plena integración de las personas con discapacidad.

La autodefensa: un acto de empoderamiento

La autodefensa implica conocer los derechos y actuar para protegerlos. Es crucial que las personas con discapacidad desarrollen habilidades para identificar actos discriminatorios y sepan cómo denunciarlos. Existen dos vías principales para interponer reclamaciones:
• Reclamos administrativos: Recursos gratuitos en los que la persona puede presentar su caso directamente ante las autoridades competentes.
• Acción judicial: En caso de discriminación grave, se puede acudir a los tribunales. En estas situaciones, es fundamental contar con asistencia jurídica, la cual puede ser gratuita para quienes cumplen ciertos criterios económicos o sociales.

Además, herramientas como el servicio de orientación jurídica del CERMI pueden ayudar a simplificar el proceso de denuncia.

Más allá de la ley

El conocimiento de la ley debe ir acompañado de un cambio cultural. La difusión en redes sociales, las campañas de incidencia política, y la formación de alianzas con organizaciones de derechos humanos son estrategias complementarias para promover una sociedad más inclusiva. Estas acciones no solo empoderan a las personas con discapacidad, sino que también sensibilizan al resto de la sociedad sobre la importancia de la igualdad.

Conocer y aplicar la ley es una herramienta esencial para las personas con discapacidad. Sin embargo, el verdadero cambio requiere un esfuerzo colectivo que combine la aplicación de la normativa con un compromiso social por la inclusión. Solo así podremos construir un entorno donde todas las personas, independientemente de sus necesidades y características, puedan vivir con dignidad y autonomía.