Dentro de las barreras de accesibilidad más comunes que aparecen en las diversas páginas web e interfaces digitales está la de la dependencia exclusiva del color para transmitir información.
Cuando un gráfico distingue categorías únicamente mediante colores, cuando un tablero de juego identifica sus piezas por el color o cuando una interfaz utiliza el rojo y el verde como única referencia visual, una parte importante de la población encuentra dificultades para interpretar esa información.
ColorSym nace precisamente para resolver este problema.
El problema de depender únicamente del color
Se estima que alrededor del 5 % de la población mundial presenta algún tipo de deficiencia en la visión del color. Esto supone aproximadamente 300 millones de personas. En el caso de los hombres, la proporción ronda uno de cada doce. En las mujeres es menos frecuente, aproximadamente una de cada doscientas.
Aunque las Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web (WCAG) llevan años indicando que el color no debe ser el único medio para transmitir información, en la práctica sigue siendo una situación muy habitual. Formularios que marcan errores únicamente en rojo, mapas con leyendas exclusivamente cromáticas, diagramas, interfaces o productos físicos continúan utilizando el color como único identificador.
La solución habitual consiste en añadir texto, iconos o patrones, pero no existe un sistema universal que permita representar los colores de forma consistente.
Qué es ColorSym
ColorSym es un proyecto de código abierto que propone un sistema de símbolos para representar colores de forma que las personas con ceguera al color puedan distinguir entre esos elementos en los que el color es necesario para entender su significado.
Cada color dispone de un símbolo propio que puede acompañar al color visual. De esta forma, una persona que no pueda distinguir correctamente determinados colores sigue siendo capaz de identificarlos mediante el símbolo asociado.
Este proyecto no pretende sustituir al color, sino complementarlo. Esta aproximación resulta especialmente interesante porque puede utilizarse tanto en soportes digitales como impresos sin modificar la apariencia general del diseño.
Un sistema basado en reglas simples
Uno de los aspectos más interesantes de ColorSym es que no asigna símbolos arbitrarios.
El sistema parte de tres símbolos básicos correspondientes a los colores primarios. A partir de ellos se generan el resto de colores mediante combinaciones visuales de los símbolos originales.
Por ejemplo, el símbolo del naranja combina los elementos que representan al rojo y al amarillo. El verde combina los correspondientes al amarillo y al azul. El mismo principio se aplica al resto de colores compuestos.
Este enfoque hace que el sistema resulte mucho más fácil de aprender que un conjunto de iconos independientes.
Además, los símbolos han sido diseñados para ser reconocibles independientemente de su orientación, una característica especialmente útil en aplicaciones donde los elementos pueden rotarse, como ocurre en juegos de mesa o determinadas interfaces.
Un proyecto pensado para ser reutilizado
ColorSym se distribuye como proyecto abierto. Los símbolos pueden utilizarse tanto en proyectos comerciales como personales, y además se ofrece una tipografía específica que permite escribir los símbolos directamente desde el teclado.
Incluso las combinaciones de colores funcionan mediante ligaduras tipográficas: al escribir los identificadores de dos colores primarios, la fuente genera automáticamente el símbolo correspondiente al color resultante.
El proyecto también anima a crear nuevas variantes tipográficas manteniendo el mismo sistema de símbolos, favoreciendo así su adopción en distintos contextos gráficos.
Aunque el proyecto nació en el ámbito de los juegos de mesa, su utilidad va mucho más allá. Puede incorporarse en aplicaciones móviles y de escritorio para complementar estados codificados mediante colores, en gráficos y visualizaciones de datos, en señalización, en material educativo, en envases de productos o incluso en sistemas de clasificación documental. En todos estos casos el objetivo es el mismo: evitar que el significado dependa exclusivamente de la percepción del color.
Este planteamiento coincide con una de las recomendaciones fundamentales de las WCAG, que establecen que la información nunca debería comunicarse únicamente mediante diferencias cromáticas.

