La administración remota de ordenadores presenta un problema particular para las personas que utilizan un lector de pantalla. No basta con transmitir la imagen del escritorio remoto ni con enviar las pulsaciones del teclado. Para que el usuario pueda trabajar de forma autónoma es necesario que la información de accesibilidad del ordenador remoto también esté disponible para el lector de pantalla.
En MacOS no había una solución estable para realizar esto. Pero con la aparición de MacOS 27 Apple ha incorporado una solución dentro del propio sistema operativo. Cuando un usuario de VoiceOver controla otro Mac mediante la aplicación Compartir Pantalla o mediante Apple Remote Desktop, el lector de pantalla puede activarse temporalmente en el ordenador remoto y permitir la exploración de su interfaz desde el Mac local.
Esta nueva característica está incluida entre las capacidades de accesibilidad disponibles en macOS 27 y representa una mejora especialmente relevante para usuarios ciegos que necesitan realizar tareas de soporte, administración o asistencia remota.
El problema de utilizar un lector de pantalla a través de una conexión remota
Una sesión de pantalla compartida está diseñada fundamentalmente para transmitir una representación visual de un escritorio remoto y permitir que otro ordenador envíe órdenes mediante el teclado y el dispositivo apuntador (ratón o trackpad). La mayoría de aplicaciones enfocadas en facilitar el acceso remoto a un dispositivo lo que hacen es una captura de imagen contínua y la envían al dispositivo controlador.
Esta forma de realizar la compartición de escritorio presenta limitaciones evidentes para alguien que depende de un lector de pantallas.
Un lector de pantalla no trabaja simplemente describiendo una imagen de la pantalla. VoiceOver consulta la infraestructura de accesibilidad de macOS para identificar ventanas, botones, campos de texto, tablas, barras de herramientas y otros objetos de la interfaz. También necesita conocer sus nombres, estados, relaciones jerárquicas y posibles funciones.
Disponer de la imagen del escritorio remoto no equivale a disponer de acceso a su interfaz de accesibilidad.
La solución adoptada por Apple consiste en integrar VoiceOver con el mecanismo de pantalla compartida para que el lector pueda trabajar temporalmente con el entorno accesible del ordenador remoto.
VoiceOver se activa temporalmente en el Mac remoto
Cuando se utiliza VoiceOver para controlar otro Mac usando Apple Remote Desktop o la aplicación Compartir Pantalla, macOS puede activar temporalmente VoiceOver en el ordenador remoto.
Este comportamiento no modifica de forma permanente la configuración de VoiceOver del equipo controlado.
Según explica Apple en la documentación de compartir pantalla con VoiceOver, cuando termina la sesión de pantalla compartida se restauran los ajustes originales del dispositivo remoto.
Esto permite utilizar las funciones necesarias para proporcionar accesibilidad durante la conexión sin dejar VoiceOver activado posteriormente ni alterar de manera permanente la configuración habitual del otro usuario.
Desde el punto de vista del diseño de accesibilidad, se trata de una decisión importante. El estado de accesibilidad necesario para la sesión pertenece a la propia sesión y no se convierte automáticamente en una modificación persistente del sistema remoto.
El Mac remoto no empieza a hablar
Activar VoiceOver temporalmente en el ordenador remoto podría provocar una situación problemática si ambos ordenadores comenzasen a reproducir simultáneamente la misma información.
Apple evita este comportamiento haciendo que VoiceOver no reproduzca sonidos ni muestre sus elementos visuales en el dispositivo remoto durante este tipo de sesión.
La salida utilizada por la persona que controla el ordenador se mantiene, por tanto, en el Mac local.
Esta separación resulta especialmente útil en situaciones de soporte técnico. Una persona ciega puede controlar mediante VoiceOver el ordenador de otra persona sin provocar necesariamente que el Mac remoto empiece a verbalizar toda la interfaz a través de sus propios altavoces.
También reduce la duplicación de información y facilita determinar qué sistema está produciendo cada respuesta.
Un cambio de tono diferencia el Mac local del remoto
Trabajar simultáneamente con dos sistemas hace que el usuario necesite saber si VoiceOver está describiendo la interfaz de su propio ordenador o la del ordenador remoto.
Para proporcionar esta referencia, VoiceOver modifica el tono de la voz cuando se interactúa con el dispositivo remoto.
En lugar de depender exclusivamente de mensajes adicionales que interrumpirían constantemente la navegación, VoiceOver utiliza una propiedad de la propia síntesis de voz para comunicar que se ha cambiado de contexto.
El usuario puede así reconocer auditivamente si se encuentra navegando por la interfaz local o por el Mac que está controlando.
Activación de la accesibilidad al comenzar una sesión
Cuando VoiceOver está activo en el Mac local y se inicia una sesión compatible de pantalla compartida, macOS solicita automáticamente que se activen los ajustes de accesibilidad necesarios en el equipo remoto.
Una vez concedido este acceso, el usuario puede desplazarse con VoiceOver hasta la pantalla compartida.
La pantalla remota se presenta como un elemento con el que es necesario interactuar, de forma similar a una tabla, un grupo u otros elementos complejos de la interfaz de macOS.
Para comenzar a explorar su contenido se utiliza el comando:
VO + Mayúsculas + Flecha abajo
Después de comenzar la interacción con la pantalla compartida, los comandos habituales de navegación de VoiceOver pueden utilizarse para recorrer la interfaz del ordenador remoto.
Esto significa que la sesión remota deja de ser únicamente una superficie visual dentro de una ventana y pasa a comportarse como un entorno accesible con el que VoiceOver puede interactuar.
Una herramienta especialmente útil para soporte técnico
Con esta nueva herramienta la posibilidad de proporcionar asistencia remota utilizando VoiceOver ya es posible de forma sencilla y sin necesidad de ninguna aplicación o servicio extra.
Apple Remote Desktop, por ejemplo, está diseñado específicamente para administrar equipos Mac de forma remota. La posibilidad de utilizar VoiceOver durante estas sesiones hace que una parte importante de esas tareas pueda realizarse sin depender de la inspección visual de la pantalla remota.
La accesibilidad deja así de estar limitada al ordenador situado físicamente delante del usuario y pasa a formar parte del propio mecanismo de uso remoto.
